En la zona minera de Bolívar hay mucho oro, pero nada de agua por tuberías

En la zona minera de Bolívar hay mucho oro, pero nada de agua por tuberías

 

 

 

 

Al menos 15 años llevan los habitantes de Guasipati, municipio Roscio del estado Bolívar, sin recibir el servicio de agua por tubería, manifestaron varios vecinos de la localidad.

Corresponsalía lapatilla.com

Carmen García, una habitante de Guasipati, informó que en su casa sus nietos menores de 15 años no saben lo que es abrir la grifería y que salga agua corriente como ocurre en cualquier parte del mundo.

“Es un drama la situación del agua. Nosotros llevamos más de 15 años sin recibir agua por tuberías. Gracias a Dios quien tiene los recursos puede costear la compra de un cisterna de mil litros a 7 dólares. Normalmente esa cantidad de agua me dura 2 semanas, hay quienes para solventar esta situación abren en sus patios pozos de agua profundo o aljibe, claro, la inversión es grande. Por ejemplo, uno de 12 metros de profundidad tiene un costo de más 1.000 dólares, tomando en cuenta todos los materiales y la mano de obra“, afirmó.

En la zona minera de Bolívar hay mucho oro, pero nada de agua por tuberías

Por su parte, Carlos Hernández, un mecánico de 46 años, hizo referencia a la falta de voluntad de los gobiernos para resolver la situación del servicio del agua y destacó que “es insólito que un servicio básico como el agua no haya sido un motivo para que las autoridades volteen la mirada y resuelvan la situación“.

Es preocupante que la población de Guasipati y la de otros municipios del sur de Bolívar ya vean como normal una situación que no lo es, no es posible que nuestro pueblo viva aletargado y en la desidia. Mucha gente se vio en la necesidad de resolver de manera personal esta situación, pero no es la idea, ya que las autoridades deben hacer su trabajo, velar por el funcionamiento correcto de los servicios básicos, por lo menos, y no seguir tapando el sol con un dedo“, comentó el residente.

Cabe destacar que la escasez de agua por tuberías es una situación que se repite en todas las localidades situadas en pleno Arco Minero del Orinoco, un proyecto extractivista del régimen de Maduro a través del cual se sacan toneladas de oro de los suelos ricos en minerales, se destruye la selva y devasta la Amazonía.