Un negocio redondo para grupos irregulares: Ganaderos alertan sobre aumento del abigeato en Apure

 

Los representantes de la Asociación de Ganaderos (Agapure) y de la Federación Nacional de Ganaderos en el estado Apure, durante rueda de prensa en San Fernando de Apure, en el marco de su 80° aniversario, condenaron el aumento del robo, hurto y contrabando de ganado en las unidades de producción existentes en la entidad llanera.

Por María Eugenia Díaz

Los ganaderos de Apure revelaron que el porcentaje del hurto y robo de ganado en este estado fronterizo se ubica en más del 7%.

“Para nadie es un secreto que por nuestro estado circulan grupos irregulares colombianos que se infiltraron en nuestra actividad productiva. Nos obligaron a entendernos con ellos a cambio de una cuota aparte de nuestra producción, porque en Colombia la ganadería bovina vale el doble o triple del valor del kilo de carne y queso en Apure. Eso se convirtió en un negocio muy rentable para el contrabando”, advirtieron los ganaderos consultados.

Chara Melgarejo, director de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedenaga) y de Agapure, da a conocer que cerca de un 40% del contrabando en el país pasa por Apure y, manera indirecta, por el estado Táchira y parte de Barinas.

Melgarejo califica las expropiaciones como la “herida más grande que se le ha causado a este país al sector productivo nacional”.

Los productores agropecuarios también condenaron las invasiones en los hatos, en especial en Barinas, así como también consideraron que la falta de financiamiento por parte de las entidades bancarias estos últimos 6 años, ha mermado la producción en el estado.

El dirigente gremial estima que en Apure, cerca de 700.000 hectáreas fueron intervenidas por el régimen chavista, mediante las invasiones ocurridas unilateralmente a las expropiaciones.

En el caso de las expropiaciones e intervenciones, resultaron afectados hatos del país, entre los cuales se cuenta la empresa ganadera más grande del país (Agroflora) que producía el 7,5% de la carne que se consumía en Venezuela.

En Venezuela fueron intervenidos 13 hatos, de los cuales 11 están ubicados en el estado Apure, los cuales suman 251.000 hectáreas con un rebaño de 139.000 animales (bufalinos, cerca de 3.000, y equinos, cerca de 2.000, el resto bovinos de calidad élite), porque Agroflora tenía el mejor ganado.

“Esos hatos están al borde de la quiebra, no pueden sustentar la burocracia del gobierno dentro de los mismos”. Otros de los hatos intervenidos fueron El Cedral, El Frío, los Hatos del Alto Apure, que producían rebaños de alta calidad.

“Una tremenda debilidad para el estado Apure, después de ocho a diez años de intervención, ese rebaño ha disminuido más del 50%. Los hatos intervenidos ayudaban a mantener cerca del 12% del consumo nacional. Esto es una situación muy grave. Esperamos podamos rescatar estos hatos, a través de la inversión privada de productores y ganaderos apureños. Estamos en la disposición de presentar proyectos productivos. También proponemos que estas fincas sean devueltas a sus propietarios que deseen regresar al estado. Propusimos al gobernador revertir esos daños”, dijo Melgarejo para La Patilla.

Melgarejo revela que más del 50% del rebaño ha disminuido también en los hatos que no fueron intervenidos o invadidos.

Janio Gracia, vicepresidente de Agapure, asegura que en la actualidad Apure cuenta con aproximadamente más de 2.000.000 cabezas de ganado o semovientes (bufalino y bovinos), los cuales no son números exactos, porque no existe una estadística fiel que compruebe esa cifra.

“El abigeato es el flagelo más grande en Apure debido al contrabando. El año pasado se hizo una estimación al respecto que reveló que aproximadamente 700.000 animales fueron perdidos por el contrabando y el abigeato a nivel nacional. En Apure es donde más se trafica ganado”, dijo.

Financiamiento para incorporar tecnologías

 

 

La falta de apoyo económico no ha permitido la incorporación de tecnología en las unidades de producción.

“Estamos subsistiendo con el colchón dejado por nuestros antecesores y la poca producción. La ganadería apureña es silvestre, nuestros rebaños sobreviven pastoreando directamente en los potreros. Quienes más han sufrido es lo de alta producción, porque dependen de la tecnología y alimentos concentrados de alto costo ante la baja rentabilidad”, dijo Mario Zelaya, vicepresidente de Agapure.

“Antes nos daban líneas de créditos a uno, dos o tres años a mediano plazo. Pero ahora todo se ha trancado con las nuevas políticas del Gobierno. Esperamos que esta situación cambie”, dijo por su parte Janio Gracia.

Las organizaciones gremiales se reunieron la semana pasada con el gobernador de la entidad llanera, Eduardo Piñate, quien se comprometió a impulsar el sector, luego de 15 años sin mantener comunicación con el mandatario anterior Ramón Carrizález.

También confían que se resuelva la situación de inseguridad con la creación de la Comisión Nacional de Seguridad Rural, presidida por el viceministro de Interior y Justicia, Ender Palencia, los cuerpos de seguridad y los gremios ganaderos.